El sábado 14 de marzo, Corea del Norte llevó a cabo una prueba de misiles a gran escala, lanzando alrededor de diez misiles balísticos hacia el Mar de Japón, según informó el ejército de Corea del Sur.
Según el Estado Mayor Conjunto de Corea del Sur, los lanzamientos fueron detectados cerca de la zona de Sunan, en las proximidades de Pyongyang, alrededor de la 1:20 p. m., hora local. Los misiles recorrieron unos 350 kilómetros antes de caer en aguas al este de la península coreana.
Japón confirmó los lanzamientos y señaló que los misiles no entraron en la zona económica exclusiva del país y no causaron ningún daño a buques o aeronaves civiles.
Motivo de los lanzamientos
Los lanzamientos tuvieron lugar en el contexto de ejercicios militares conjuntos entre Estados Unidos y Corea del Sur, que Pyongyang ha criticado tradicionalmente, calificándolos de preparativos para una posible invasión.
Washington y Seúl, por su parte, subrayan que estas maniobras son exclusivamente de carácter defensivo y tienen como objetivo aumentar la preparación de los aliados ante posibles amenazas de Corea del Norte.
Reacción de la comunidad internacional
El gobierno surcoreano calificó los lanzamientos de misiles como una grave provocación que viola las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU. Las autoridades del país afirmaron estar preparadas para responder con contundencia ante cualquier amenaza futura.
Los expertos señalan que el lanzamiento simultáneo de tantos misiles podría ser una demostración de las capacidades militares de Pyongyang y una señal para la comunidad internacional en medio del empeoramiento de la situación en la región.
